3155418973 edaycopyd@gmail.com Atención comercial a nivel nacional
Blog EDAYCOPY Digital

Contrato de mantenimiento de impresoras para empresas: qué incluye y cómo se cobra

Un contrato de mantenimiento bien hecho no es un seguro contra daños: es un acuerdo sobre tiempos de respuesta y sobre quién paga qué. Esta es la letra que conviene leer antes de firmar, y la cuenta que dice si te sirve.

Técnico de EDAYCOPY Digital cambiando el tóner de una fotocopiadora Ricoh durante una visita de mantenimiento en Medellín

Mientras la oficina tiene una sola impresora, llamar al técnico cuando falla es perfectamente razonable. El problema aparece cuando son seis equipos en tres sedes, la factura del mes pasado nadie la sabe explicar, y el día que se cae la multifuncional de recepción se para la facturación. Ahí es donde entra un contrato — y donde conviene saber qué se está firmando.

Un contrato de mantenimiento no compra tranquilidad: compra un tiempo de respuesta. Si el contrato no dice cuántas horas, no estás comprando nada.

Qué cubre de verdad un contrato de mantenimiento

Un contrato serio se arma sobre cuatro piezas, y todas deben estar escritas:

  • Mantenimiento preventivo programado. Visitas con periodicidad definida —normalmente por volumen de páginas, no por calendario— donde se limpia el camino del papel, se revisan rodillos y se cambian piezas de desgaste antes de que fallen. Es la parte que evita las urgencias.
  • Mantenimiento correctivo. Las visitas por falla. Aquí lo que importa no es que estén incluidas, sino cuántas y con qué tiempo de respuesta.
  • Repuestos y piezas de desgaste. El punto más resbaloso. Pregunta explícitamente si el tambor, el fusor y los rodillos entran o se facturan aparte: son las piezas caras.
  • Consumibles. El tóner puede estar incluido, excluido o incluido hasta cierto volumen. Las tres formas son válidas; lo que no es válido es que no esté escrito.

Los tres modelos de cobro que vas a encontrar

  1. Cuota fija por equipo/mes. Simple y predecible. Funciona bien cuando el volumen de impresión es estable. Su defecto: si un mes imprimes la mitad, pagas igual.
  2. Costo por página (o "por clic"). Se paga por página impresa, con tarifas distintas para blanco y negro y para color. Es el modelo más justo cuando el volumen varía, y el que obliga al proveedor a que el equipo funcione: si no imprime, no factura. Ojo con el mínimo mensual, que casi siempre existe.
  3. Mixto. Una cuota base baja que cubre preventivos y respuesta, más un valor por página por encima de cierto volumen. Es el más común en operaciones medianas.

Si además el equipo no es tuyo, ya no es un contrato de mantenimiento sino alquiler o outsourcing de impresión, donde equipo, servicio e insumos van en un solo plan. La comparación entre comprar y alquilar la desarrollamos en este artículo.

¿Cuántos equipos tienes y cuánto imprimen?

Con esos dos datos te armamos una propuesta comparada contra lo que pagas hoy por evento. Sin compromiso.

El tiempo de respuesta es la cláusula que importa

Todo lo demás se negocia; esto define si el contrato sirve. Y hay que leerlo con cuidado, porque se juega en las palabras:

  • "Respuesta" no es "solución". Muchos contratos prometen respuesta en 4 horas, y eso significa que alguien te llama. La pregunta que hay que hacer es cuál es el tiempo comprometido hasta dejar el equipo operando.
  • Horas hábiles vs. horas corridas. Un compromiso de 8 horas hábiles, reportado un viernes a las 4 p. m., se cumple el lunes en la tarde.
  • ¿Qué pasa si no se cumple? Un SLA sin consecuencia es una intención. Puede ser un descuento en la factura del mes o un equipo de reemplazo; lo importante es que exista algo.
  • Equipo de respaldo. Para el equipo crítico de la operación —el de facturación, el de recepción— pregunta si hay reemplazo mientras dura la reparación mayor. Es lo que evita que un daño pare el negocio.

Lo que casi nunca está incluido (y nadie pregunta)

No es letra menuda tramposa: es que estas exclusiones son estándar en el sector y aun así sorprenden cuando llega la factura.

  • Daños por mal uso, por caída, por líquidos o por conexión eléctrica defectuosa. Vale la pena revisar la regulación eléctrica de la oficina: es causa frecuente de fallas de fuente que después nadie cubre.
  • Traslados de equipo entre sedes.
  • Daños por consumible no autorizado, cuando el contrato exige uno específico.
  • Papel, y en muchos casos las grapas del finalizador.
  • Actualizaciones de firmware o integraciones con software de la empresa.

La cuenta: ¿contrato o pagar por evento?

No hay una respuesta universal, pero sí una cuenta que se puede hacer en diez minutos con las facturas del año pasado:

  1. Suma lo que pagaste en visitas técnicas y repuestos en los últimos 12 meses.
  2. Súmale el tóner del mismo periodo, si el contrato que te ofrecen lo incluye.
  3. Añade lo que no aparece en ninguna factura: las horas que tu gente pierde cuando el equipo está parado, y lo que cuesta el trabajo que no se hizo ese día.
  4. Compara contra el valor anual del contrato.

Como regla práctica: con uno o dos equipos de bajo volumen, pagar por evento normalmente sale mejor. A partir de tres o cuatro equipos, o cuando hay uno crítico que no puede parar, el contrato empieza a ganar — y gana sobre todo por el punto 3, que es el que nunca se calcula.

Detalles que solo aplican en Colombia

  • IVA y retenciones. El servicio de mantenimiento causa IVA; confirma si el valor cotizado lo incluye. Y si tu empresa es agente retenedor, cuadra desde el principio las retenciones aplicables para que no aparezcan como sorpresa en el primer pago.
  • Facturación electrónica. Verifica que el proveedor facture electrónicamente y con el detalle que tu contabilidad necesita. Un proveedor que aún trabaja con cuenta de cobro te va a complicar el cierre del mes.
  • Garantía legal. La Ley 1480 de 2011 fija la garantía sobre el servicio prestado, no solo sobre el producto. Si una reparación falla en el mismo punto poco después, esa garantía aplica: pídela por escrito con su plazo.
  • Cláusula de permanencia y renovación automática. Revisa con cuánta anticipación hay que avisar para no renovar. Es donde más gente queda amarrada un año más sin darse cuenta.

Checklist antes de firmar

  • ¿Qué equipos cubre, por marca, modelo y serie? Que estén listados uno por uno.
  • ¿Cuántos preventivos al año y con qué criterio se programan?
  • ¿El tiempo comprometido es de respuesta o de solución, y en horas hábiles o corridas?
  • ¿Qué pasa si no se cumple ese tiempo?
  • ¿Tambor, fusor y rodillos están incluidos?
  • ¿El tóner entra? ¿Hasta qué volumen?
  • ¿Hay equipo de reemplazo para reparación mayor?
  • ¿Cuál es la permanencia y cómo se avisa la no renovación?
  • ¿El proveedor tiene técnicos propios en la ciudad o subcontrata?

Conclusión

Un contrato de mantenimiento se juzga por tres líneas: qué piezas cubre, en cuánto tiempo responde y qué pasa si no cumple. Todo lo demás —el precio incluido— es negociación. Y la decisión entre contrato y pagar por evento casi nunca se define por el valor de las visitas, sino por lo que cuesta tener el equipo parado, que es el número que ninguna factura muestra.

Si quieres ver cómo se ve esa cuenta en tu caso, escríbenos con la cantidad de equipos y el volumen mensual aproximado. Te armamos la comparación contra lo que estás pagando hoy.

Resumen del artículo

  • Un contrato serio define cuatro cosas por escrito: preventivos programados, correctivos, qué repuestos entran (tambor, fusor y rodillos son los caros) y si el tóner está incluido y hasta qué volumen.
  • Hay tres modelos de cobro: cuota fija por equipo, costo por página y mixto. El costo por página alinea al proveedor con que el equipo funcione, pero casi siempre trae mínimo mensual.
  • La cláusula que decide es el tiempo de respuesta: 'respuesta' no es 'solución', las horas hábiles no son horas corridas, y un SLA sin consecuencia por incumplimiento es solo una intención.
  • La comparación entre contrato y pagar por evento se define por el costo de tener el equipo parado, que no aparece en ninguna factura. Con 3–4 equipos o con uno crítico, el contrato suele ganar.

Preguntas frecuentes

¿Qué debe incluir un contrato de mantenimiento de impresoras?

Mantenimientos preventivos programados, atención de correctivos con un tiempo de respuesta definido, y claridad escrita sobre qué repuestos entran —especialmente tambor, fusor y rodillos— y si el tóner está incluido y hasta qué volumen.

¿Cómo se cobra el mantenimiento de impresoras en una empresa?

Con tres modelos: cuota fija por equipo al mes, costo por página impresa (con tarifas distintas para blanco y negro y color, casi siempre con un mínimo mensual), o un esquema mixto de cuota base más valor por página sobre cierto volumen.

¿A partir de cuántos equipos conviene un contrato en vez de pagar por evento?

Como regla práctica, con uno o dos equipos de bajo volumen suele salir mejor pagar por evento. A partir de tres o cuatro equipos, o cuando hay uno crítico que no puede parar, el contrato empieza a convenir — sobre todo por el costo de la operación detenida, que no aparece en las facturas.

¿La garantía del servicio técnico está regulada en Colombia?

Sí. La Ley 1480 de 2011 establece garantía sobre el servicio prestado, no solo sobre los productos. Si una reparación vuelve a fallar en el mismo punto poco después, esa garantía aplica; conviene pedirla por escrito con su plazo específico.

Equipo Técnico EDAYCOPY Digital

Especialistas en venta, renta, insumos y soporte técnico para fotocopiadoras e impresoras empresariales. Creamos contenido para ayudar a las empresas a tomar mejores decisiones sobre continuidad operativa, costos de impresión y mantenimiento.

Mantenimiento

Dejemos por escrito en cuánto tiempo respondemos

Armamos el esquema según tus equipos y tu volumen, con preventivos programados y tiempos de respuesta comprometidos.

Llamar WhatsApp